Safo y Alex Ubago

diciembre 1, 2009

Safo, siglo VII- VI a.C.

Me parece igual a un dios, el hombre

Que frente a ti se sienta, y tan de cerca

Te escucha absortos hablarle con dulzura

Y reírte con amor.

Eso, no miento, no, me sobresalta

Dentro del pecho el corazón; pues cuando

Te miro un solo instante, ya no puedo

Decir ni una palabra,

La lengua se me hiela, y un sutil

Fuego no tarda en recorrer mi piel,

Mis ojos no ven nada, y el oído

Me zumba, y un sudor

Frío me cubre, y un temblor me agita

Todo el cuerpo, y estoy, más que la hierba,

Pálida, y siento que me falta poco

Para quedarme muerta.

Temblando, Alex Ubago.

Temblando con los ojos cerrados
el cielo está nublado y a lo lejos tú…
hablando de lo que te ha pasado.
intentando ordenar palabras,
para no hacerme tanto daño,
tanto daño… y yo…
sigo temblando.
De la mano y con mucho cuidado
os besasteis en silencio,
cuando no había luz,
y me hace gracia,
tu manera de contarlo
como el que cuenta que ha pensado
que ha decidido…
que seguimos siendo amigos, y yo…
estoy temblando y llorando…
y me había jurado que nunca iba a llorar.
Escuchando cada palabra,
que no quiero escuchar.
desgarrándome, suplicándote, intentando hacerte recordar
pero tú… sólo dices…
“voy a colgar.”

Tanto en el poema como en la canción se habla de alguien que está enamorado y no es correspondido.

Describe el sufrimiento o lo mal que lo pasa al ver a su amor con otra persona que la quiere y que no es él.

Paula Gaspar

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Safo y La Oreja de Van Gogh

diciembre 1, 2009
Jueves ( la oreja de Van Gogh)                                    (Safo, siglo VII-VI a.C)    Nº3
Si fuera más guapa y un poco más lista,                 Me parece igual a un dios, el hombre
si fuera especial, si fuera de revista,                        Que frente a ti se sienta, y tan de cerca
tendría el valor de cruzar el vagón                           te escucha absortos hablarte con dulzura
y preguntarte quién eres.                                              Y reírte con amor.
Te sientas enfrente y ni te imaginas                           Eso, no miento, no, me siento sobresaltada
que llevo por ti mi falda mas bonita,                         Dentro del pecho el corazón; pues cuando
y al verte lanzar un bostezo al cristal                       Te miro un solo instante, ya no puedo
se inundan mis pupilas.                                                   Decir ni una palabra.
De pronto me miras, te miro y suspiras,                  La lengua se me hiela, y un sutil
yo cierro los ojos tu apartas la vista,                        fuego no tarda en recorrer mi piel,
apenas respiro me hago pequeñita                            Mis ojos no ven nada, y el oído
y me pongo a temblar.                                                    Me zumba, y un sudor
Y así pasan los días de lunes a viernes,                    Frío me cubre, y un temblor me agita
como las golondrinas del poema de Bécquer,      Todo el cuerpo, y estoy, más que la hierba,
de estaciona estación,                                                     Pálida, y siento que me falta poco
de frente tu y yo va y viene el silencio.                    Para quedarme muerta.
De pronto me miras, te miro y suspiras,
yo cierro los ojos tu apartas la vista,
apenas respiro me hago pequeñita
y me pongo a temblar.
Y entonces ocurre, despiertan mis labios,
pronuncian tu nombre tartamudeando,
supongo que piensas que chica mas tonta,
y me quiero morir.
Pero el tiempo se para,
te acercas diciendo,
yo aun no te conozco y ya te echaba de menos,
cada mañana rechazo el directo y elijo este tren.
Y ya estamos llegando, mi vida ha cambiado,
un día especial este 11 de marzo,
me tomas la mano, llegamos a un túnel
que apaga la luz.
Te encuentro la cara gracias a mis manos,
me vuelvo valiente y te beso en los labios,
dices que me quieres y yo te regalo
el ultimo soplo de mi corazón.

La canción se parece al poema porque describe el efecto físico de un amor o una atracción entre dos personas.

Si fuera más guapa y un poco más lista,
si fuera especial, si fuera de revista,
tendría el valor de cruzar el vagón
y preguntarte quién eres.Te sientas enfrente y ni te imaginas
que llevo por ti mi falda mas bonita,
y al verte lanzar un bostezo al cristal
se inundan mis pupilas.De pronto me miras, te miro y suspiras,
yo cierro los ojos tu apartas la vista,
apenas respiero me hago pequeñita
y me pongo a temblar.

Y asi pasan los dias de lunes a viernes,
como las golondrinas del poema de Bequer,
de estaciona estacion,
de frente tu y yo va y viene el silencio.

De pronto me miras, te miro y suspiras,
yo cierro los ojos tu apartas la vista,
apenas respiero me hago pequeñita
y me pongo a temblar.

Y entonces ocurre, despiertan mis labios,
pronuncian tu nombre tartamudeando,
supongo que piensas que chica mas tonta,
y me quiero morir.

Pero el tiempo se para,
te acercas diciendo,
yo aun no te conozco y ya te echaba de menos,
cada mañana rechazo el directo y elijo este tren.

Y ya estamos llegando, mi vida ha cambiado,
un dia especial este 11 de marzo,
me tomas la mano, llegamos a un tunel
que apaga la luz.

Te encuentro la cara gracias a mis manos, me vuelvo valiente y te beso en los labios, dices que me quieres y yo te regalo el ultimo soplo de mi corazón.


Safo y J.M. Cano

noviembre 30, 2009

Poesía griega de Safo:

Me parece igual a un dios, el hombre

Que frente a ti se sienta, y tan de cerca

Te escucha absortos hablarle con dulzura

Y reírte con amor.

Eso no miento, no, me sobresalta

Dentro del pecho el corazón; pues  Cuando

Te miro un solo instante, Ya no puedo

Decir ni una sola palabra,

La lengua se me hiela, y un sutil

Fuego no tarda en recorrer mi piel,

Mis ojos no ven nada, y el oído

Me zumba, y un sudor

Frío me cubre, y un temblor me agita

Todo el cuerpo, y estoy, mas que la hierba,

Pálida, y  siento que me falta poco para quedarme muerta.

Letra de Mujer Contra Mujer :
(J. M. Cano)

Nada tienen de especial
dos mujeres que se dan la mano
el matiz viene después
cuando lo hacen por debajo del mantel.

Luego a solas sin nada que perder
tras las manos va el resto de la piel
un amor por ocultar
y aunque en cueros no hay donde esconderlo
lo disfrazan de amistad
cuando sale a pasear por la ciudad.

Una opina que aquello no está bien
la otra opina que qué se le va a hacer
y lo que opinen los demás está de más.

Quien detiene palomas al vuelo
volando a ras del suelo
mujer contra mujer.

No estoy yo por la labor
de tirarles la primera piedra
si equivoco la ocasión
y las hallo labio a labio en el salón
ni siquiera me atrevería a toser
si no gusto ya sé lo que hay que hacer
que con mis piedras hacen ellas su pared.

Quien detiene palomas al vuelo
volando a ras de suelo
mujer contra mujer.

Una opina que aquello no está bien
la otra opina que qué se le va a hacer
y lo que opinen los demás está demás.

Quien detiene palomas al vuelo
volando al ras del suelo
mujer contra mujer.

opinión:

He elegido esta canción porque me recuerda a la poesía, ya que habla de una mujer que está enamorada de otra, y además me parecía la apropiada.

Sara Fernández


Safo, poetisa griega

noviembre 24, 2009

De Safo existen pocos datos biográficos. Se sabe que vivió en el siglo IV a.C. en la isla de Lesbos, la mayor parte de su vida, y durante un tiempo, también vivió en Siracusa, al parecer porque su familia se exilió allí, como consecuencia de las luchas aristocráticas.

Casi todo lo que se sabe sobre ella es a través de su obra.
Ella enseñaba en la llamada “Casa de las Musas” a recitar y cantar poesía y también a crear adornos con flores…

En sus poemas se descubre que Safo se había enamorado de algunas de sus alumnas. Su poesía es lírica y expresa muchos sentimientos, como amor, celos y sufrimientos.

Como declara su amor por una mujer, se convierte en un símbolo de amor lésbico, nombre que viene de su ciudad, Lesbos.

A través de su poesía se descubre a una mujer muy femenina y espiritual. Su poesía era recitada y muy conocida (es la poetisa más traducida de la Antigüedad)

Su obra, al parecer, constaba de nueve libros, entre los que se recitan sus poemas íntimos y otros populares, y cantos nupciales, para los cuales creó un ritmo propio y un método nuevo que se llamó la estrofa sáfica.

Su poesía se centra en sus vivencias, en sus sentimientos y en el mundo femenino, todo esto se muestra por ejemplo, en el “Himno en honor a Afrodita” que es el único poema que nos ha llegado completo de toda su obra.

Safo.

HIMNO EN HONOR A AFRODITA
¡Oh, tú en cien tronos Afrodita reina,
Hija de Zeus, inmortal, dolosa:
No me acongojes con pesar y tedio
Ruégote, Cripria!
Antes acude como en otros días,
Mi voz oyendo y mi encendido ruego;
Por mi dejaste la del padre Jove
Alta morada.
El áureo carro que veloces llevan
Lindos gorriones, sacudiendo el ala,
Al negro suelo, desde el éter puro
Raudo bajaba.
Y tú ¡Oh, dichosa! en tu inmortal semblante
Te sonreías: ¿Para qué me llamas?
¿Cuál es tu anhelo? ¿Qué padeces hora?
-me preguntabas-
¿Arde de nuevo el corazón inquieto?
¿A quién pretendes enredar en suave
Lazo de amores? ¿Quién tu red evita,
Mísera Safo?
Que si te huye, tornará a tus brazos,
Y más propicio ofreceráte dones,
Y cuando esquives el ardiente beso,
Querrá besarte.
Ven, pues, ¡Oh diosa! y mis anhelos cumple,
Liberta el alma de su dura pena;
Cual protectora, en la batalla lidia
Siempre a mi lado.

Paula Gaspar